Soy democratacristiano y orgulloso de mis principios, tengo 18 años y 3 de ellos los he vivido como militante y asumiendo los dolorosos costos que ello significa, el ser apuntado y atacado constantemente al participar en los movimientos y organizaciones sociales. Pero se asume, entrar en un partido político significa firmar un compromiso con Chile y con un ideario, significa también, y en especial en la Democracia Cristiana, ser militante de una causa y miembro de un movimiento democrático que a la vez que otorga el derecho de participar en las decisiones, también exige el deber de acatarlas con disciplina, pues sólo de ese modo se puede hablar de cara al país con un mismo discurso y un mismo ideal.
La Democracia Cristiana, es un partido arraigado en los chilenos, con más de 50 años de historia y 20 más como Falange Nacional, ha sabido proponer una alternativa progresista y democrática, respetando las instituciones y la familia como núcleo de la sociedad, es un partido que se ha ganado el respeto de los chilenos eligiendo a 3 presidentes y triunfando sistemáticamente durante 4 décadas. Un Partido de esa categoría no se va al despeñadero por una crisis coyuntural, ya en 1938 los conservadores aseguraban la desaparición de la Falange argumentando su escasa preparación y dudosa calidad doctrinaria, se equivocaron. En 1948 nuevamente numerosos conservadores atacaron desde la Iglesia amenazando con la excomunión de los falangistas y con la desaparición del partido por oponerse a la Ley “Maldita” que marginaba a los comunistas de la vida política y social, se equivocaron. En 1969, al separarse el MAPU y en 1971 al separarse la IC decenas de dirigentes políticos de la época se apresuraron a vaticinar la definitiva muerte de la Democracia Cristiana, una vez más se equivocaron. El año 2001 volvió a ocurrir, Pablo Longueira, entonces líder de la UDI aseguró con datos electorales que había llegado el momento de que el PDC dejara de existir, pésimo analista electoral, se volvieron a equivocar. En los peores momentos de nuestra historia el pueblo chileno se ha levantado contra las malas lenguas y nos ha vuelto a entregar la confianza, porque representamos el alma humanista cristiana de Chile, imbuida de justicia social y compromiso con el destino de la patria, por ello se equivocan aquellos que pensando más con la rabia que los inunda que con la cabeza que dejaron de considerar en sus juicios, nuevamente auspician su anhelado escenario, un Chile sin centro político.
Hoy, nuevos agoreros del pesimismo, los “ex DC”, “regionalistas” y “socialcristianos” dedican penosamente su vida a desprestigiar los esfuerzos de muchos por hacer un país más justo, nos acusan de corruptos mientras Juan Michel (operador político y destituido por caso Chiledeportes) junta firmas por ellos, nos acusan de inconsecuentes y sus líderes impiden que avance las leyes de amnistía, nos acusan de defender el modelo económico y sus líderes no vacilan en votar junto a la derecha contra el ingreso del Banco del Estado en el mercado previsonal y finalmente nos acusan de ser un partido dictatorial mientras se apoderan del PRI a costa de sus históricos militantes. Agoreros como esos carecen de validez, les hace falta recordar un poco su pasado y que les hubiesen dicho don Eduardo y don Radomiro, los cuales seguramente los habrían tratado de convencer de que se quedaran, de que plantearan sus ideas desde adentro y de que si se iban, al menos respetaran a sus excamaradas y que sus esfuerzos apuntaran a crear una nueva alternativa y no un movimiento ANTI-DC. Lamentablemente su obsecuencia y servidumbre por Adolfo Zaldívar los ciega, los entorpece, los impide ver con claridad que las cosas no son como ellos aseguran.
Me interesa desarrollar principalmente su crítica hacia nuestro partido referida a nuestra profunda defensa y convencimiento de que el modelo económico neoliberal esta bien encaminado. No puedo negar y seria iluso hacerlo, la existencia de neoliberales en la democracia cristiana, me molesta e irritan cuando los veo defender lo indefendible como pro ejemplo la entrada de capitales privados a CODELCO, sin embargo, para enfrentarlos se debe crear instancias y aliarse con quienes tienen un objetivo común, lamentablemente la actual mesa del PDC no es un buen aliado, pero tampoco lo fue Adolfo Zaldívar. Para nadie es un error afirmar que la era “colorina” dentro del partido se caracterizo por el amplio poder que adquirió su líder natural, entonces, ¿que hizo éste para corregir el modelo?, además si bien recuerdo Jaime Mulet era vocero de campaña de Michelle Bachelet y Zaldívar presento a las personas que formaron parte de la elaboración del Programa de Gobierno de la actual presidenta, aprobado “unánimemente” sin siquiera discutirse en la Junta Nacional de Junio del 2005, ¿cuales fueron las propuestas que Adolfo agrego al programa? ¿Siquiera alguna corrección al modelo? ¿Cómo senador cuantos proyectos que modifican el modelo económico ha presentado?, ah! Buenas preguntas, con pocas respuestas positivas.
Otros “regionalistas” hablan además de que la DC se ha transformado en la comparsa de la Concertación y que ya no lidera, eso es cierto, pero la solución no es salirse de ella, la Concertación representa para Chile la alianza amplia más representativa de lo que Radomiro llamaba la “Unidad Social y Política del Pueblo” y por lo tanto, solo este movimiento democrático puede asegurarle a Chile un porvenir mas justo. Pero el problema es que estos ex DC no solo se alejan de la Concertación (siendo que fueron electos con su emblema y usaron fotos con la presidenta en sus campañas) sino que no encuentran nada de malo en hacer sendos acuerdos con la Derecha política, acuerdos que ni siquiera tratan temas de fondo, sino que simplemente dinámicas de poder. A Adolfo no le costó nada vender su alma a la dupla Larraín (quizás haciendo honor a su parentesco) a cambio de ser Presidente del Senado, y después de esto, ¿se ha escuchado alguna crítica de éste hacia Piñera? ¿Alguna crítica a los parlamentarios que defienden con convicción el modelo económico? ¿O acaso, la corrección al modelo no es nada una corrección hacia una línea mas cercana a la justicia social sino una corrección tendiente a una mayor libertad de mercado? Con la derecha nuestra discusión se basa en si debemos o no cambiar las estructuras y el orden establecido, con la izquierda ya estamos un paso más adelante pues coincidimos en la necesidad de cambiarlo, nuestras diferencias son en como y hacia donde.
Vaticinen nuestra muerte y fracasaran, olviden el pasado y se quedaran sin futuro, trabajen por el futuro y tendrán una oportunidad. Los que tienen que probar su derecho a representar al pueblo no son los democratacristianos, nuestra tarea es revitalizarnos a la luz del Quinto Congreso Ideológico con el ánimo de representar los anhelos de nuestros próceres, entendemos que nuestra tarea es compleja y que se constituye en un desafío de grandes proporciones, paro jamás imposible para quienes heredamos el compromiso social de Eduardo Frei, la fraternidad del hermano Bernardo, la lucha incansable de Manuel Bustos y la convicción democrática de Radomiro Tomic, pues como dice Víctor Hugo:
“El futuro tiene muchos nombres.
Para los débiles es lo inalcanzable.
Para los temerosos, lo desconocido.
Para los valientes es la oportunidad.”
lunes 28 de julio de 2008
La Democracia Cristiana Vive
Publicado por Diego Calderón a las 07:02 PM
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